Salvadonos desde el 2008
Tengo meses, bueno, años viviendo en autopiloto: trabajo-casa-intentar no ofisr mi trabajo- casa-cambiar de trabajo...asi eternamente en un loop que me tiene bastante anestesiada. Pero, volviendo al 2008, cuando parecia que sabia mejor que ahora que queria de mi vida: apareció el teatro. Fue una chispa, un no se qué que encendió un fuego en mi: de pronto ya no me sentia tan rara (bueno, mas o menos) mas bien, esta rareza tenía su lugar. Comencé a fantasear con una jornada escolar que se viviera entre ensayos, textos y ejercicios de * caminele por el espacio* como una regla y no una optativa. 2009, agosto matriculada en lo que yo creía fue la desicion mas valiente (y lo fue) porque por mas romantico que esto suene, sí, yo seguí mi corazón y mi fuego se encendió mas que nunca. 2020 La pandemia. Voraz, fuerte, incontrolable me mostró lo que llevaba años queriendo negar: del teatro no iba a vivir. Y esa realidad fue tan abrupta y dolorosa que hasta ...