Hubiera sido
Mientras espero a que pase el tiempo y se llegue la hora de entrar a la función, aquí a casi 40 grados, dentro eel carro con un aire que apenas enfría, pienso: ¿cómo hubiera sido 15 años antes? O sea, me refiero a cuando estudiaba. Cuando decidia maratonear cualquier festival, muestra o lo que hubiera de teatro. Hoy por ejemplo, me costó venir. La apatia fue la primera que apareció diciendo: fue un dia largo en la oficina, qué flojera. Además, le escribo a Laura y me dice: no voy a poder, y en chinga mi mente inventa el segundo pretexto: hijole, ¿como voy a ir sola? Entonces, como una decisión impulsiva, digo: pues voy sola, ni modo que qué. Y vuelvo a la nostalgia de cuando a pie, sin importarme si alcanzaba camión o no saliendo de función, me lanzaba al teatro. Sola o acompañada. Y sinceramente, me da gusto que hoy decidiera algo egoístamente sencillo: voy sola, al teatro. Ni modo que qué